• Senderismo: Es una delicia caminar por las carreteras y los caminos que unen las diferentes poblaciones del valle entre sí, y las de éste con el páramo y el vecino valle de Valdivielso. En la casa encontrarán los mapas de los senderos y las orientaciones básicas para facilitar el trayecto. Todas ellas de dificultad baja y sin señalización.
Para los caminantes entrenados existen alternativas interesantes como las rutas del cañón del Ebro, la subida a la Mesa de Oña, el Hayedo de la Olla de Huidobro y la bajada desde Madrid a Oña o a Poza de la Sal.
• Rutas en bicicleta: La mayor parte de los caminos permiten igualmente el disfrute de la bicicleta.
• Observación de la naturaleza: Son frecuentes los encuentros con corzos, jabalís, zorros, ardillas... mientras paseas por los senderos. La variedad de plantas del valle permite la recoleccion de todo tipo de ejemplares.
• Recogida de setas: En otoño es una actividad casi obligada. Para los entendidos será fácil encontrar diversas variedades de hongos comestibles (Níscalos, Seta del Cardo, Trompetas del Diablo...).